Oferta y demanda

Últimamente todas mis ideas para escribir vienen de conversaciones que tengo a la hora de comer con los compañeros de trabajo. Los compañeros de trabajo son un poco como la familia, uno no los elige. Los compañeros de trabajo son como un grupo de cuñados. Y también están sujetos a las leyes del mercado: oferta y demanda, nunca sabes a quién le puede tocar.


Parece que defender un salario digno no es muy popular hoy en día. Así como tampoco trabajar la tierra. Queremos ganar más, pero no queremos trabajar más o tener que hacer esfuerzo físico. Queremos que las cosas cuesten menos, pero no defendemos el derecho a huelga ni la autoproducción. Lo queremos todo a cambio de nada.

El problema viene siempre del mismo sitio: la falta de responsabilidad. Pero todo no se puede. Nadie da nada sin pedir nada a cambio. Toda elección tiene consecuencias. Toda acción conlleva una reacción.
Queremos que las empresas sean más competitivas, pero no queremos cobrar menos. Queremos ganar más, pero no queremos esforzarnos más. Lo siento, pero este mundo no funciona así.

Ayer me decían que este mundo está sujeto a la oferta y a la demanda. Que los sueldos son bajos porque hay poco trabajo y mucha gente sin él. El problema que yo veo es que ni siquiera el poco trabajo que hay tiene unas condiciones dignas: salario bajo, condiciones abusivas, requisitos imposibles...
Ayer me decían que si la gente cobrara más, nuestra ropa, nuestra comida, nuestro coche, nuestro móvil... costarían más. Impresionante razonamiento. Impresionante solidaridad. Impresionante cinismo. Impresionante hipocresía.

Se estimulan guerras en el corazón de África para que tu teléfono móvil valga 50€ más barato. Y es más barato porque al existir una guerra, la gente es explotada y cobra una miseria por extraer el coltán que lleva tu móvil. ¿Vale la pena? ¿Vale la pena la vida de cientos, miles de vidas humanas, sólo por ahorrarte 50€? ¿Tan poco vale la vida de otro ser humano? ¿Es necesario que las cosas sean baratas a costa de la vida de otras personas?


Queremos cobrar más. Pero queremos que las cosas sigan siendo baratas. ¿Y sabes por qué? Porque si no fueran baratas no podríamos comprarlas porque tenemos salarios de mierda porque como queremos que las cosas sigan siendo baratas jamás cobraremos más porque cobrar más implica que las cosas sean más caras y no podríamos comprarlas con los salarios de mierda que cobran las personas que hacen o venden las cosas para que sean lo suficientemente baratas para que podamos comprarlas con nuestros salarios de mierda sin cobrar más.


La vida y la dignidad de las personas no se puede mercantilizar. Si lo hacemos, vamos por el mal camino. Lo siento, pero por mucha oferta y demanda que exista, no todo vale en esta vida.

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